Consejos

Menos es mucho más

Olvídate de los prejuicios. Aunque no dispongas de gran cantidad de metros, tu baño pequeño sí puede tener todo lo que deseas. Existen numerosas soluciones e ideas que te permitirán sacarle el máximo partido.

Vivir en la ciudad tiene muchas ventajas, desde luego, pero a menudo también es sinónimo de pisos reducidos y de cuartos de baño pequeños. Por este motivo, hemos querido reunir en este artículo algunos consejos para que le plantes cara a la falta de metros y puedas ganarle la batalla con ingenio. Es el momento de ser imaginativos y descubrir cómo las limitaciones de espacio son el mejor estímulo para despertar nuestra faceta más creativa.

Mobiliario

Los lavabos con mueble integrado son la mejor opción para equipar baños de reducidas dimensiones. Podrás encontrar una gran variedad de modelos y medidas, algunos de ellos en versión compacta, que resultan ideales para baños estrechos y alargados que requieren de mobiliario de poca profundidad para ganar espacio de paso.

Más allá de los compactos, también puedes optar por muebles auxiliares de baño independientes para sumar capacidad de almacenamiento. Y es que, gracias a sus reducidas dimensiones, suelen encajar en cualquier espacio libre: debajo del lavabo, al lado de un radiador, bajo una ventana…

Otro tipo de solución ideal para baños pequeños son los armarios-espejo. Con una profundidad mínima, permiten almacenar en su interior todo lo necesario para el aseo diario y liberar así la superficie del lavabo. De este modo, tendrás un práctico almacenaje y un útil espejo en una única solución.

Inodoros

Ya que vamos a aprovechar todos los centímetros disponibles, tenemos que apostar por soluciones que aligeren el espacio. Por eso, opta por inodoros suspendidos. En este tipo de instalaciones, la cisterna se empotra en la pared quedando totalmente oculta tras la placa de accionamiento. De este modo, despejarás la estancia y le darás un toque elegante y moderno a tu baño.

Otra opción para ahorrarte el espacio de la cisterna sin tener que hacer obra es decantarte por un inodoro con tanque integrado. Una solución innovadora que no necesita cisterna alguna, ni empotrada ni convencional, ya que es el propio inodoro el que la incorpora en su interior.

También puedes ir más allá y decantarte por la exclusiva solución que aúna lavabo e inodoro en un mismo elemento. Además de ahorrar espacio en baños y aseos pequeños, este modelo responde a criterios de máxima sostenibilidad al filtrar el agua del lavabo para reutilizarla en el inodoro.